Con el Decreto 3+2, el gobierno formará alumnos de primera y de segunda, favoreciendo a aquellos que tengan mayores recursos económicos, provocando una devaluación de los títulos y una elitización de la universidad pública. Supondrá un ataque también a la calidad de la educación en estas instituciones, con despido de profesores y una mayor masificación, si cabe, de las aulas.
Por todo ello el grupo de Juventud “El Altavoz” y el grupo de Educación del Círculo local de Podemos Xixón, apoyamos las distintas acciones que se llevarán a cabo los días 25 y 26 de febrero, y llamamos a jóvenes, profesores, padres y ciudadanía en general a participar en las movilizaciones que el día 26 de febrero recorrerán las calles en contra del Decreto 3+2.

El Partido Popular ponía el día 30 de Enero de este 2015, en pleno periodo de exámenes, un nuevo obstáculo en el camino formativo de los jóvenes españoles, y por qué no decirlo, sentaba las bases de un nuevo ataque contra uno de los grandes logros de la democracia de este país, la educación pública.

A propuesta del ministro de educación, cultura y deporte, José Ignacio Wert, se aprobaba en consejo de ministros el decreto por el que se modifica el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, que establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, así como el Real Decreto 99/2011, de 28 de enero, por el que se regulan las enseñanzas oficiales de doctorado.
Resumiendo, se aprobaba lo que coloquialmente muchos conoceréis como el decreto 3+2.

¿Qué es y qué propone este decreto?

Pone a disponibilidad de las universidades la posibilidad de reducir los grados de los cuatro años actuales a tres, alargando a su vez la duración de los másteres, del año actual a dos (excepto aquellas carreras cuyos requisitos básicos para la obtención del título están reguladas, esto es, ingenierías, arquitectura o ciencias de la salud). Según el propio gobierno, esta nueva reforma no tiene otro objetivo que flexibilizar la oferta académica y facilitar la movilidad. Hasta ahí la versión oficial. Sin embargo a nada que se analice el plan, empiezan a verse las cosas desde otra perspectiva bien diferente. Vayamos por partes.

¿Qué supone la puesta en funcionamiento del 3+2?

Como ya hemos visto, los grados pasaran a durar 3 años, pero en ellos la oferta formativa, según el propio decreto, será una formación de carácter “básico” o “generalista”. Con la entrada en vigor del plan en septiembre de este año, el título de grado no valdrá nada, papel mojado o arena entre los dedos, llámenlo como quieran.
Si un estudiante desea acceder a una formación valorable desde el punto de vista profesional, se verá obligado a matricularse en un máster, donde ahí sí se le permitirá acceder a una formación “especializada”, obviamente, previo pago de una matrícula que se verá afectada por el correspondiente aumento de precio.

En una situación como la actual, en la que debido a los aumentos de tasas se ha expulsado a 45.000 estudiantes de las universidades españolas (según datos del sindicato de estudiantes), el decreto pretende obligar a los alumnos y sus familias a pasar por caja si quieren acceder a una educación que les permita realizar una profesión de alta cualificación, y si los precios de los másteres ya oscilaban entre los 4.000 y 8.000 euros, con el doble de años se dobla el precio de la matricula.
Además no solo resultarán afectados los alumnos, ya que al convertir el grado en una formación de tipo “generalista”, se abre la vía a las universidades de fusionar grados de la misma rama, lo cual supondría una destrucción de empleo importante entre el personal docente, sin olvidarnos tampoco del caos administrativo que pueda causar la entrada en vigor del decreto, conviviendo en la universidad 3 modelos educativos distintos.

¿Qué conclusiones se extraen de todo esto?

Con el decreto 3+2, el gobierno formará alumnos de primera y de segunda, favoreciendo a aquellos que tengan mayores recursos económicos, provocando una devaluación de los títulos y una elitización de la universidad pública. Supondrá un ataque también a la calidad de la educación en estas instituciones, con despido de profesores y una mayor masificación, si cabe, de las aulas.
Por todo ello el Círculo de Juventud “El Altavoz” y el Círculo de Educación de Podemos Xixón, apoyamos las distintas acciones que se llevarán a cabo los días 25 y 26 de febrero, y llamamos a jóvenes, profesores, padres y ciudadanía en general a participar en las movilizaciones que el día 26 de febrero recorrerán las calles en contra del Decreto 3+2.