Los resultados del 20D en Xixón ratifican las políticas de Podemos y lanzan un mensaje al PSOE, que debe dejar a un lado el inmovilismo que hizo imposible el cambio en Xixón

Los resultados de las elecciones del 20 de diciembre abren una brecha en el bipartidismo que obliga tanto al PP y al PSOE a cambiar el paso y repensar unas estrategias propias de la vieja política. Por una parte, la coalición de PP y Foro restó 130.248 votos en Asturies a ambar fuerzas respecto a las elecciones de 2011, mientras el PSOE continúa en caída libre, con 41.509 votos menos que en los anteriores comicios electorales.
Desde Podemos se destaca el considerable aumento de votos tanto a nivel autonómico como en los ayuntamientos, donde se sitúa por delante del PSOE en Xixón, Uviéu, Avilés, Mieres, Carreño y Siero. La tendencia ratifica las políticas seguidas por la formación morada, mandando un claro mensaje a quienes todavía no se han enterado de que el cambio ya está aquí.
Ahora es necesario tener muy claro que la correlación de fuerzas es diferente. Esperamos que a nivel estatal el PSOE sea capaz de tener la cintura que no tuvo el PSOE gijónés, anclado en una soberbia y en un inmovilismo que la ciudadanía ha castigado por su incapacidad de llegar a acuerdos. Quien dejó a la ciudad en manos de Foro con su negativa a luchar contra la corrupción, a abandonar los privilegios de la política o a apostar claramente por el rescate ciudadano, tiene ahora la oportunidad de demostrar que ha entendido el mensaje depositado ayer en las urnas y facilitar en el Estado el cambio que no fue posible en Xixón.
Mario Suárez del Fueyo, secretario general de Podemos Xixón, celebra los “grandes resultados a nivel estatal” que “marcan el fin del bipartidismo, un sistema que está cavando su propia tumba”. El líder de Podemos en Xixón remarca además el éxito de la fórmula de la formación morada, “basada en la gente, sin buscar la ayuda de los bancos y que ha logrado dar un gran zarpazo en la política estatal”.
Del Fueyo destaca así mismo el enorme esfuerzo realizado por las numerosas personas voluntarias que hicieron de la campaña electoral un éxito basado en el trabajo a pie de calle, sin necesidad de los fuegos de artificio millonarios que dejan a otra formaciones hipotecadas y con una mochila de favores a devolver