Ayer en la Escuela de Comercio se creó un espacio de encuentro en el que compartir experiencias, retos y aspiraciones desde una perspectiva de género

A las siete de la tarde comenzó el acto “Nosotres ensin invitación previa” en la Escuela de Comercio de Xixón. Estefanía Puente, concejala de Xixón Si Puede, fue la maestra de ceremonias y la encargada de presentar a Yolanda Huergo -abogada especialista en urbanismo-, Mayi Colubi – portavoz de Nós por Ibias y componente del área de Medio Rural de Podemos Asturies y miembra de CCA de Podemos Asturies-, Inés Mallada -responsable de Feminismos de Podemos Xixón-, y la concejala de Despierta León y responsable de la Secretaría de Igualdad de Podemos Castilla y León, María Hernández, una de las pocas mujeres gitanas en la actividad política.

En primer lugar María Hernández destacó que “desde que naces te van poniendo piedras en la mochila para que te cueste más avanzar, y en mi caso tenía la mochila de ser mujer, gitana y pobre”. En su experiencia personal fue evolucionando de “estar dentro del armario étnico ocultando mi condición de gitana y asumiendo que debía copiar el rol masculino para triunfar” a “comprenderme a mí misma asumiendo mi condición de mujer y gitana, y a partir de ahí poder ir alcanzando mis metas”. También quiso destacar la importancia de los referentes para las mujeres gitanas, que “existir existen, pero se invisibilizan, como el caso de la primer mujer catedrática en Europa que era gitana Sofía Kovalévskaya, o que la pintora más cotizada actualmente en España también es gitana, Lita Cabellut”.

A continuación Yolanda Huergo compartió su experiencia como funcionaria de una Administración local donde destacó que más allá de las situaciones anecdóticas que a todas nos ha tocado sufrir en un momento determinado, resulta muy interesante ver como “en un ámbito como puede ser el del urbanismo se reproducen los estereotipos de género, fundamentalmente cuando se supera determinada franja de edad y lo mucho que se puede contribuir con una cierta sensibilidad y empatía a paliar este tipo de situaciones”. Huergo quiso recordar, en vísperas de una fecha tan importante como fue el 25 de mayo de 1808, cuando el pueblo asturiano declaró su soberanía, que las mujeres tuvieron un papel protagonista, que hoy doscientos diez años más tarde, debemos reivindicar.

En su intervención Mayi Colubi resaltó las dificultades que tiene una mujer en la zona rural como es Ibias, “en el ámbito doméstico manda la mujer, pero cuando ya hablamos de la esfera pública la única voz que se escucha es la de los hombres” y comentó que “para hacerme oír siempre preferí bajar la voz ante los gritos de los hombres, al final logré que bajaran la voz para escucharme, porque las mujeres también decimos cosas que les interesan”. También hay más dificultades para hablar de feminismos con las propias mujeres cosa que “no logramos haciendo charlas para nosotras mismas, sino apuntándose a talleres que les interesen a las mujeres de la zona rural, y en ese ambiente ir tratando otro tipo de temas”. De esta manera lograron que “en el 8M salieran 5 mujeres a la calle, en cambio en contra de la sentencia de La Manada ya salieron 30 mujeres”.

Por último Inés Mallada se centró “en las dificultades que tienen las mujeres para desarrollar su actividad cuando comparten espacios con hombres” así destacó la sensación del resto de ponentes que “muchas veces decimos algo y parece que no interesa a nadie, al rato lo dice un compañero nuestro y todo el mundo aplaude la idea” y la necesidad de “feminizar los espacios para que las mujeres se sienta más cómodas participando en la vida pública, donde normalmente siempre priman los criterios masculinos, donde parece que tiene razón el que más grita”. Terminó recordando que “el 8M supuso un antes y después. Los feminismos traspasaron fronteras hasta el momento impensables”.

En el dialogo con el público se conversó sobre las diferencias entre la forma de participar de los hombres y de las mujeres, así como de los retos que se nos presentan para cambiar ciertas dinámicas enquistadas en el funcionamiento de las organizaciones políticas y que contribuye a condicionar la participación de las mujeres en política y que Mayi Colubi logra resumir en una sola frase: “nosotras escuchamos para comprender no para contestar”.